English Article
Concerns are mounting for Formula 1 teams regarding the performance of their 2026 cars in wet conditions. While the upcoming season introduces new safety protocols, including revised starting procedures and a reduced energy harvesting cap on straights, these changes coincide with an apprehension about rain-affected races. A significant factor contributing to this worry is the scarcity of testing conducted by teams in low-grip environments. Both pre-season tests in Bahrain, crucial for car development and setup, were entirely dry, leaving many unknowns about how the new machinery will handle slippery tracks.
Artículo en Español
La preocupación crece entre los equipos de Fórmula 1 respecto al rendimiento de sus coches de 2026 en condiciones de lluvia. Aunque la próxima temporada introduce nuevos protocolos de seguridad, incluyendo procedimientos de salida revisados y un límite reducido para la recolección de energía en las rectas, estos cambios coinciden con una aprensión sobre las carreras afectadas por la lluvia. Un factor significativo que contribuye a esta inquietud es la escasez de pruebas realizadas por los equipos en entornos de baja adherencia. Ambas pruebas de pretemporada en Bahréin, cruciales para el desarrollo y la configuración de los coches, se llevaron a cabo en seco, dejando muchas incógnitas sobre cómo se comportará la nueva maquinaria en pistas resbaladizas.
