El camino de Cadillac para asegurar su entrada en la Fórmula 1 fue arduo, aunque finalmente exitoso. Esta iniciativa representa el primer equipo verdaderamente nuevo en unirse a la serie en una década, lo que presenta desafíos considerables. La rápida expansión de su personal en su sede central del Reino Unido en Silverstone y en varias bases de EE. UU. subraya la magnitud de esta empresa. El equipo, copropiedad de Cadillac, comprende plenamente la inmensa tarea de competir contra las instituciones establecidas de la Fórmula 1.
