La sesión de clasificación en Suzuka resultó ser una experiencia decepcionante para Lewis Hamilton, marcando un notable retroceso en su rendimiento en comparación con su actuación previa en Shanghai. El siete veces campeón del mundo consiguió el sexto mejor tiempo, quedando a casi ocho décimas de la pole position que se adjudicó Kimi Antonelli.
En esta ocasión, Hamilton no logró replicar el ritmo mostrado por Charles Leclerc. El piloto atribuyó parte de su dificultad a un contratiempo relacionado con la entrega de energía en su monoplaza, un factor que, según sus propias declaraciones, le habría permitido luchar por una posición más ventajosa, aspirando incluso al cuarto lugar.
