Aston Martin está ajustando proactivamente su estrategia de comunicación después de que informes anteriores sugirieran limitaciones significativas para sus pilotos durante el Gran Premio de Australia. Se habían expresado preocupaciones de que vibraciones extremas, potencialmente relacionadas con la unidad de potencia Mercedes-AMG o con otras características del vehículo, podrían restringir a los pilotos a aproximadamente 25 vueltas. Estas vibraciones fueron citadas como un riesgo tanto para el sistema híbrido del coche como, de manera más crítica, para la salud a largo plazo de los pilotos.







