El próximo Gran Premio de Australia de Fórmula 1 implementará un nuevo retraso de “pre-salida” de cinco segundos. Esta medida busca otorgar a los pilotos situados en la parte trasera de la parrilla un tiempo adicional para preparar adecuadamente sus sofisticados sistemas de propulsión antes del inicio de la carrera. Esta modificación al protocolo de salida fue detallada oficialmente en las notas de los directores de carrera, después de su exitosa aplicación durante las pruebas de pretemporada en Baréin. La iniciativa surge de preocupaciones previas sobre la preparación óptima de los sistemas de propulsión.







