Carlos Sainz ha expresado fuertes críticas tras el Gran Premio de Japón, cuestionando la actual dirección reglamentaria de la Fórmula 1. El piloto español manifestó su profunda preocupación después del grave accidente de Oliver Bearman, que superó los 50G, subrayando cómo sus advertencias previas no habían sido escuchadas. Luego sugirió una reacción diferente por parte de los organizadores si un evento similar hubiera ocurrido en un escenario de alto perfil como Las Vegas, insinuando una disparidad en el trato y una falta de atención a la seguridad en ciertos contextos.
