Max Verstappen no olvida, y lo que es más importante, no perdona. El jueves en Suzuka, previo al Gran Premio de Japón, el actual campeón mundial protagonizó un incidente inusual durante su habitual sesión con los medios. Se negó rotundamente a comenzar la conferencia de prensa en la hospitalidad de Red Bull hasta que un periodista en particular abandonara la sala.
Con la conferencia a punto de iniciar, Verstappen detuvo todo abruptamente. “No hablo […]”, fueron las palabras del piloto, dejando claro que no procedería con la sesión mientras la persona en cuestión estuviera presente. Este gesto subraya su conocida postura de no olvidar agravios pasados y su firmeza en las interacciones con la prensa.
