Aunque los dos puntos conseguidos en China movieron ligeramente la clasificación, la situación general para Williams no ha cambiado de forma significativa. A pocas semanas del Gran Premio de Japón y tras la cita de Shanghái, persiste en el equipo Williams la percepción de que el monoplaza todavía está muy por debajo de las expectativas iniciales para la temporada.
Carlos Sainz ha expresado este concepto con gran claridad y, junto con Alexander Albon, ha destacado que las limitaciones del FW48 van más allá de la simple cuestión del peso, señalando otros defectos que comprometen su rendimiento.
